Abraza a tu familia, regálales un abrazo a tus amigos, abraza a tu pareja. Abrazar es una poderosa fuente de sanación. El efecto de humedad y electricidad en la piel, que produce un abrazo, equilibra el
sistema nervioso.
¿Recuerdas los abrazos que te dieron papá y mamá cuando eras niño(a)? ¿Marcaron tu vida verdad? Regálales el mismo beneficio a tus hijos. Abraza el mundo y vive feliz. Piénsalo.